miércoles, noviembre 29, 2006
domingo, noviembre 26, 2006
Estaba triste.
Tal vez por no poder encontrar algo en aquél lugar que le hiciere tener un sentido de propiedad, de pertenencia... sólo había penumbra a pesar de que era aún de día y ésta se debía a que la pequeña ventana estaba tapada con mascotilla, implacable, sin dejar la luz colarse.
Quería encender la luz, pero aún así, no habría nada que le hiciera sentirse menos triste. En vez de eso, prefirió recostarse en la cama prestada y pensar en las personas que estaban lejos, en especial en aquella cuya lejanía le dolía, le asustaba, pero cuya cercanía le atemorizaba aún más...
Al principio, cuando él le decía que si le tenía miedo, ella siempre contestaba que no, pero, después, cuando las preguntas ya no eran tan frecuentes, empezó a temerle, hasta que él dejo de preguntarle. No se le ocurrió, hasta ese momento que, tal vez, él había dejado de preguntar advirtiendo una posible respuesta afirmativa.
Pero ésta última idea afirmativa, fue sepultada por el recuerdo de las ocasiones en las que ésta pregunta venía a colación. Siempre ocurrían en la penumbra o en ocasiones, durante sus sueños, pero, de alguna forma, él siempre lograba decirla de tal manera que su cara estuviera siempre oculta tras una sombra, como si dependiendo de la respuesta fuese a transformarse en algo que escapara de esa obscuridad tan similar a la habitación.
Quedó con éste último pensamiento antes de girar, acomodándose en la cama, como si quisiera dormir aunque la verdad era que no tenía sueño y sus ojos se lo advirtieron, resistiéndose a cerrar. Tampoco tenía hambre ni sed....
Le extrañaba y no entendía por que su cuerpo lo traducía en lágrimas...
Tal vez por que éste era el lenguaje de los sentimientos que no caben en el pecho y buscan, como obuses, salírsenos por los ojos.
Pensaba en todo ello aún más rápido de lo que podía analizarlo, hasta quedarse dormida....
Cuando despertó comprobó que tan cierto es aquello de que
la tristeza te hace dormir aún más efectivamente que el té de tila
-¿Por qué no habrá nada para calmar la tristeza?- pensó
-Tal vez para eso es el café-
dijo en voz baja
mientras pensaba en voz alta y miró alrededor
dándose cuenta de que ya era de noche.
Decidió encender la luz, para espantar los demonios y
siguió leyendo.
Eterna compañera (a pesar de ser una ironía) que camina con nosotros a la diestra mientras llevamos a la muerte a la izquierda...
Nos aconsejas como a un niño que duda al hacer una travesura...
Nos dices al oído lo dulce que es el sabor de la compañía, pero nos engañas lléndote..
Dejándonos otra vez con tu compañía...
Solos con tu compañía.....
Espero curarme de ti
Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.
¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se pueden reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.
Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: "qué calor hace", "dame agua", "¿sabes manejar?,"se hizo de noche"... Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho "ya es tarde", y tú sabías que decía "te quiero")
Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que tú quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.
Jaime Sabines
Texto de la nota de Hugo Montaño,
tomada del Blog Creearte
Chiapas...
Chiapas 2006
Cuando me pregunten que qué hice en Chiapas, tal vez conteste como en el anuncio de televisión:
-Nada. *
Pero al igual que en éste, tal vez vengan a mi memoria todos los maravillosos lugares que en esta tierra increíble pude visitar.
En cada uno, algo especial hubo.
Gracias a Dios éste año pude estar en muchos lugares, pero en ninguno ví cosas tan maravillosas como aquí, cosas que la naturaleza nos regala, todo un espectáculo para nosotros los mortales...
Son muchas cosas las aquí vividas y compartidas con muchas personas, personas a las que quiero con toda el alma: mi familia y también con nuevas personas, que me enseñaron y me mostraron un nuevo mundo, una nueva forma de ver las cosas....
Es un lugar mágico en el que se aprecia también parte de la triste realidad por la que pasa nuestro país: el rezago en el que se encuentra la población, indígena y no indígena, el desprecio a nuestros pueblos indígenas, la falta de educación e infraestructura, la pobreza...
Chiapas es un lugar con dos caras: el de la exhuberancia, el derroche de belleza de la natrualeza, el derroche de color de las hermosísimas creaciones de los artistas chiapanecos, el paraíso.... y también muestra esa parte de México que muchos pretenden olvidar: los pueblos rezagados, los indígenas llenos de sabiduría a la que el mundo occidental (o tal vez debería decir al México de elite) parece calificar de "insignificante", lleno de mujeres que mandan a sus múltiples hijos a pedir limosna o a vender eso que fabricaron con sus manos y que bajan de precio antes de que tu se los pidas....
Pasamos por aquí. Pase por aquí.
y tuve la fortuna de conocer también a algunas personas y de enseñarles algunas cosas y sobretodo, la fortuna de aprender de ellos.
"No hay camino, se hace camino al andar... " y hoy hacemos camino todos los que pasamos por esta tierra y podemos regresarle un poquito de lo mucho que nos da.
*Nota: La probable contestación puede darse cuando la persona que
me pregunte no me agrade je je.
jueves, noviembre 23, 2006
Sabor a cebolla
Otra vez volví a soñar contigo.
Estabas en un restaurant, no dijiste que habías vuelto.
Estábamos en el mismo lugar.
Me paraba en la sombra para asegurarme que eras tú, no quería que me vieras, sólo quería asegurarme.
Pero me viste y corriste tras de mí, que en un impulso, salía corriendo para que no me vieras en condiciones tan desaliñadas, pues un poco antes había comido una hamburguesa con mucha cebolla.
Tu también acababas de comer y cuando me viste correr, me seguiste y me alcanzaste.
Yo me había metido al baño para que no me vieras, tratando de arreglarme un poco el cabello, pero me sorprendías ahí dentro y las demás mujeres lanzaban gritos y yo reía para decirte que saliéramos, pero no me dejabas salir, no me dejabas hablar y me diste un beso...
Perdóname, sabía a cebolla y no a chocolate....
Esa caída había sido fatal...
Por simple milagro seguía viva,
estática,
casi sin respirar
para que el aire no se atreviera a entrar en sus entrañas y echara a perder lo que crecía en ella...
Tal vez por esta inmovilidad, tal vez por el miedo a voltear y ver lo que llevaba dentro, no se diera cuenta de que parte de ello
había muerto ya...
martes, noviembre 21, 2006
Comisuras
Quisiera encontrar un lugar en tu cuello para poner mi cabeza y asegurarla contra tu oreja,
donde poner mi nariz y ser tú lo único que huela...
donde estar... y pretender que ese momento no pasará tomar de tu mano y sentir que si pudiera ser pequeña estaría ahí, como algo que guardas en tu palma y lo llevas a tu mejilla para acariciar y después a tu boca para sentirme en tus labios
Repasar tus labios con mis dedos y llevar los tuyos a repasar cada línea de mi mano y luego llevarla a tu boca y repasarlas otra vez y luego acariciar mi pelo y llenar las comisuras de mis labios con las comisuras de los tuyos y hacerlas y llenarlas y hacerlas y cerrarlas...
sábado, noviembre 18, 2006
La verdad
"La verdad es veleidosa: No hay que buscarla con demasiada pasión, pues, con frecuencia, se rinde más bien a la indiferencia. Se escapa cuando parece que la hemos apresado, pero se entrega si se le espera con paciencia; se manifiesta ella misma después de habernos despedido de ella, pero es inexorable cuando se la ama con excesivo fervor"
Diría Renan en un discurso a Pasteur.
Cazadores de microbios
Paul de Kriuf
miércoles, noviembre 15, 2006
Sueño de madrugada
Ahí estaba,
entre penumbras...
Tratando de que voltearas hacía ese pequeño rincón obscuro al lado de la mochila que aventaste al llegar.
Tu dormías,
estabas perdido en la esquina de la rue ... entre las calles que tu memoria empezaba a guardar.
Yo sólo quería verte dormir, ver como el aire se colaba en tu pecho y lo hacía enchir, ver como colocabas las manos la una sobre la otra sin abandonar tu posición fetal, ver como decidías si doblar en esa esquina o seguir derecho, pasando a un lado mío, en éste lugar donde es de noche cuando tu estas a punto de despertar.
domingo, noviembre 12, 2006
Llévame a conocer todos tus rincones
a recorrer contigo todas las etapas
A descubir hasta tu último secreto
a susurrar la última palabra
Toma mi mano y condúcela a tu interior
enséñale a descubirte, a tomarte...
Quiero deslizarme sobre ti
como un ladrón,
y robar todo el aire que sale de tu boca
y repasar tus labios al terminar
Mirar cuán bello eres en ese sueño eterno
Para al final regresar el aliento con un beso.
Labios de verdugo y de amante que promete la sensualidad sólo a cambio del castigo, y el dolor sólo como precio del placer.
Carlos Fuenetes.
El instinto de Inez.
Aquí
Permaneces en mi recuerdo que parece inalterable a pesar de que el tiempo pasa
Estas ahí,
como si fuera exactamente el momento que te conocí,
Como si no hubiera vivido nada más
Estas tan dentro de mi,
que parece que surcaste mi cuerpo con tus roces
que no olvido lo que se siente tener tu suspiro en mi oído
que no puedo despojarme de tu dulzura en mis pensamientos
Tengo ganas de verte
De que estes aquí y sentirte...
Aunque sólo necesite cerrar los ojos
Para oir tus pasos venir
Para leerte entre estos renglones,
Para verte aquí y sentir que nos son mis manos las que tocan mi cuerpo,
y poder sentir las tuyas, a cada palmo
viernes, noviembre 03, 2006
Por esa ventana a la que pinte de gris los vidrios,
por esa que llene de tablas para que no pudieras escaparte de mi.
Quería que te asomaras, pues te guarde tan adentro
tan dentro....
Pase tantas aldabas,
coloqué tantas trabas a las puertas
y ahora quería que te asomaras para verte,
pues ni siquiera yo podía accesar
a ese lugar donde te oculté del mundo