lunes, octubre 30, 2006
domingo, octubre 29, 2006
Hacía frío.
Mas frío de lo común.
Había llovido en la madrugada
y los charcos se colocaban en el camino justo en frente de mi andar
y ya me habían empapado.
Te estaba esperando en ese lugar.
No podía sentarme, la banca estaba mojada,
impasible,
dura e indolente al paso del tiempo
a las horas que yo esperaba.
Ella había esperado más tiempo que yo.
Y continuaba haciéndolo.
Sin importarle mis horas de espera.
Sin sentir frío en la mañana fría.
Tal vez esperaba el sol para secarse.
Tal vez lo esperaba así,
sin inmutarse,
sin verme,
sin sentir mi presencia caliente
sobre su asiento húmedo y
enmohecido...
Yo,
sólo esperaba.
jueves, octubre 19, 2006
sábado, octubre 14, 2006
Todo empezó con la tonalidad de una aventura fugaz (la que deja la luz al pasar: primero amarilla para después tornarse azul)
Te dejaste llevar por mi mano de mujer con ideas fuera de lugar en una tierra de indios.
Me tomaste de la mano y me llevaste a tu escondite.
No dijiste que dormías en un catre en el pasillo, ni tampoco que tu casa estaría llena de gente ajena, bueno, más bien, que los ajenos seríamos nosotros.
Te perdiste en tus deseos de hombre pensando en que eras tú quien me había llevado ahí, sin darte cuenta que fui yo quien colocó mi mano como al descuido en su camino.
Te perdiste con tus caricias desatinadas y tus resoplos detrás de mi hombro, sin darte cuenta de que yo en realidad no estaba ahí, que yo me había ido y sólo besabas la luz al final de tu escalera y después solo a la estela que te dejaba en los ojos, entre amarillo y azul, entre el moho de la ventana.
jueves, octubre 12, 2006
lunes, octubre 09, 2006
Algarabía.
Seres de ultratumba volando al son de la banda.
Vestidos de colores entre cerros y entre nubes.
Descansos provisionales en paredes
Como si fueran resultado de la acumulaciónde la humedad.
viernes, octubre 06, 2006
miércoles, octubre 04, 2006
domingo, octubre 01, 2006
San Cristobal de las Casas, Chiapas
Hoy la venta no fue buena.
A veces, me sale mejor acercarme a los turistas y pedirles dinero, algunos me ofrecen comida, pero la comida no me sirve para mi casa, hay que comérsela ahí mismito.
Tampoco puedo dejar de aceptarla, por que la verdad es que tengo hambre.
No todos me dan.
Hay muchos de nosotros que piden y antes conseguía las cosas más rápido.
Creo que me ayudaba la edad, bueno eso digo yo, por que a los pequeños los ves comiendo cosas regaladas más que a los grandecitos.
Pero yo también tengo hambre.
Aunque ya no sé como hacerle.
Mi papá me dio este carrito y quiere que venda las burbujas, pero yo ya ando cansado y es más difícil vender que pedir.
Y no puedo dejar ni un minuto el carrito por que segurito que me lo roban.
Ya no me puedo confiar, ya me tengo que portar como hombrecito... bueno, eso dice mi papá y también dice que no puedo estar platicando con gente que no me da nada.
Ya se que tu me diste, pero tengo que buscar a alguien que también me de algo más, no puedo perder el tiempo platicando contigo.
Gracias y adios.















